
Aseguradoras como Mapfre amplían la cobertura del seguro del hogar al teletrabajo y a las compras online

Varios expertos analizan para Confilegal si estamos ante un cambio de tendencia.
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La pandemia ha convertido nuestros hogares en oficinas, colegios, lugares desde los que hacemos la mayor parte de nuestras compras, donde disfrutamos del ocio… Y todo ello online. Esto ha hecho que aseguradoras como Mapfre hayan modificado el seguro del hogar ampliándolo a aspectos como teletrabajo o gestión de compras online.
Así, el cliente tiene la posibilidad de solicitar un test de velocidad de su conexión a internet y un chequeo de cobertura, para asegurarse de que son adecuados para las actividades online que debe realizar.
Tras el análisis de los profesionales de esta aseguradora, obtendrá un informe y una serie de recomendaciones que le permitirán optimizar el funcionamiento de su conexión. Además, MAPFRE proporcionará al usuario la posibilidad de garantizar la seguridad de la información que maneje trabajando, a fin de evitar el robo de esta.
Las nuevas coberturas de los seguros de hogar de MAPFRE incluyen también asesoramiento para la instalación y mantenimiento de la oficina en casa, y ayuda para la configuración de herramientas de videoconferencia y trabajo en línea, tan utilizadas estos días.
Al mismo tiempo, también incorporan asistencia en el ocio online, para la optimización de dispositivos físicos y plataformas de juego en la nube.. Además, pensando en la protección de los más pequeños de la casa, se ofrece asesoramiento sobre juegos adecuados para menores de edad.
Y, por último, otra nueva cobertura que se incluye en las novedades de la póliza de hogar es la asistencia en compras online. Con el objetivo de proporcionar al asegurado una compra segura, se le facilita un informe sobre la web de comercio electrónico donde pretende realizar la compra, indicándole el riesgo asociado a efectuar transacciones comerciales en la misma.
Expertos como Luis Alfonso Fernández, socio responsable del área de seguros y reaseguros de Hogan Lovells España, Javier López y García de la Serrana, presidente de la firma Hispajuris y presidente de la Asociación Española de Abogados de RC y Seguro y Joaquín Ruiz Echauri, socio responsable del área de seguros y reaseguros de Pérez-Llorca analizan si estamos ante un cambio de tendencia.
Un cambio de tendencia importante
Para Luis Alfonso Fernández hay que darse cuenta que “los productos y los servicios se adaptan constantemente para ofrecer nuevas funcionalidades a su público objetivo”
“En este sentido, los productos de seguro no son una excepción. El contenido de los condicionados de las pólizas y las prácticas de mercado en el sector vienen determinadas por patrones de riesgo., No sería extraño que en los próximos meses lo que ahora puede parecer una práctica aislada se consolide como tendencia”, advierte.
Este experto señala que “en el sector asegurador, la duración de la pandemia (y por ende, del teletrabajo) trae consigo el incremento de riesgos que, hasta marzo de 2020, eran aislados o casi despreciables, por escasos”.
También recuerda que “ desde el último cuatrimestre de 2020 se ha empezado percibir en el mercado la inclusión de determinadas coberturas relacionadas con el trabajo remoto o home-office tanto en las pólizas de hogar como en las pólizas de empresa, así como determinadas coberturas más enfocadas a las gestiones online”.
En cuanto al ampliar el seguro del hogar a los temas de teletrabajo, Fernández destaca el incremento de su uso hasta en un 34% respecto al 2019. “Sea como fuere, el teletrabajo está teniendo ya repercusiones sobre las pólizas de hogar y los seguros de empresa”.
“En atención a estos nuevos productos, una pregunta interesante que puede surgir es la siguiente: ¿qué impacto puede tener esta potencial tendencia en la configuración de las pólizas de hogar o de empresa?”, comenta este jurista.
En su opinión, “tanto las pólizas de empresa como las pólizas de hogar son de tipología multirriesgo, es decir, cubren riesgos de una diversa índole”
“Sin embargo, mientras que las pólizas de empresa se configuran como un producto variado, más personalizado y adaptado a la concreta actividad de la empresa, las pólizas de hogar han venido siendo -al menos hasta ahora- un producto mucho más estandarizado, recuerda.
A juicio de este experto si esta práctica se consolida, el seguro de hogar podría llegar a segmentarse en dos vertientes en función de las necesidades de los tomadores.
“Podrían surgir, por ejemplo, dos tipos de pólizas de hogar: las que incluyen los riesgos derivados del teletrabajo y las que no, pues -como se ha expuesto aunque la conexión y digitalización en el ambiente laboral ha crecido significativamente, aún no se trata de una tendencia generalizada”.
Otra cuestión que cabe plantearse gravita en torno a quién debe asumir la cobertura del riesgo.
“En el caso de los trabajadores por cuenta propia esta cuestión se antoja intrascendente, cobrando relevancia en el caso de los trabajadores por cuenta ajena: ¿debe asumir el coste de mitigar este riesgo mediante un seguro la empresa? ¿el empleado? ¿o quizá siga coexistiendo un reparto del riesgo entre el empleado y el empleador?”, indica.
En cuanto a las compras online, Luis Alfonso Fernández señala que “la necesidad de asegurar estas contingencias de forma general y la posibilidad de que se convierta en tendencia parece más clara con respecto a los riesgos surgidos en el marco de la interacción online de los consumidores”.
Según las estadísticas más recientes del INE casi un 96% de los hogares españoles tiene contratado Internet en su vivienda.
Para este experto, “el seguro de hogar se ha venido configurando como un seguro eminentemente material que cubre los daños producidos en el continente y contenido de la vivienda. Asimismo, en la práctica totalidad de las pólizas de seguro de hogar se incluyen seguros de asistencia o reparación de los daños ocurridos en la vivienda”.
En este contexto, “los dispositivos tecnológicos forman parte, cada vez más, de las viviendas de las unidades familiares y por ello desde hace algunos años dichos dispositivos han entrado en el ámbito de cobertura material de los seguros de hogar”.
Cubrir una necesidad real
Por su parte, Javier López y García de la Serrana, con esta iniciativa de Mapfre “se cubre una necesidad real de las personas ante el fenómeno de la digitalización de nuestras actividades y nuevos comportamientos socio económicos”
El gran avance de la tecnología suele encontrar freno en la posible falta de conocimiento técnico de los ciudadanos, por lo que la capacitación y ayuda en el uso de las herramientas digitales favorecerá a la transición digital que además se promoverá inminente y enérgicamente desde las instituciones europeas a través del Plan de Recuperación para Europa”.
A su juicio, “las distintas aseguradoras se deben hacer eco de esas necesidades reales del mercado, e incluir en sus pólizas de hogar estas coberturas de apoyo a la digitalización, el teletrabajo y la ciberseguridad”.
Para este experto, el seguro del hogar http://bit.ly/31Ylx2X “tiene un protagonismo especial dentro del segmento de seguros particulares. Así mismo, ha ido evolucionando continuamente a las nuevas necesidades de los consumidores partiendo desde un seguro de daños básico completando una transformación asombrosa hacia lo que podemos considerar a día de hoy no sólo como un seguro de multirriesgos sino también de multiservicios”.
En este sentido, considero que el seguro de hogar ha sido y es el gran desconocido, pero también nuestro gran aliado, pues además de las coberturas básicas relativas al continente, al contenido, a la Responsabilidad Civil (RC) e, incluso, a la defensa jurídica, existen una serie de coberturas que pueden pasar desapercibidas”.
Este jurista cita por ejemplo: “Responsabilidad familiar, Asistencia sanitaria, Daños causados por mascotas, reparación de Aparatos informáticos y electrónicos, Robos en la calle, Bricolaje o Desatascos”.
Sobre el uso del teletrabajo desde este nuevo seguro del hogar, Lopez y García de la Serrana recuerda que “el seguro de hogar es adquirido voluntariamente en calidad de propietarios o inquilinos en la esfera privada y con cargo al patrimonio financiero del trabajador. Alinear voluntariedad, fiscalidad y propiedad se antoja complicado”.
“De otro lado, debemos tener en cuenta que las empresas cuentan con su propia infraestructura tecnológica y personal IT para coordinar y resolver las necesidades técnicas que presente el teletrabajo. Otorgar acceso a un personal ajeno a la organización, con el que nuestra empresa no mantiene relación laboral y/o un contrato de prestación de servicios puede suponer un grave riesgo para las empresas y su responsabilidad”, advierte.
En su opinión, “hay que tener en cuenta que el Seguro de Riesgos cibernéticos, este si contratado por las empresas, está evolucionando en esta dirección convirtiéndose en un producto asistencial y de resolución de las necesidades técnicas de los dispositivos electrónicos de los empleados más allá del catálogo de coberturas asociadas al riesgo cibernético”.
“Por tanto, el teletrabajo si puede ser una solución para aquellos profesionales autónomos individuales que reconviertan sus domicilios en centros de trabajo atendiendo a este nuevo fenómeno y a las capacidades que la tecnología nos aporta, pero no para aquellas organizaciones con empleados a su cargo”, comenta.
En cuanto a las compras online y ese asesoramiento que plantea dicha aseguradora, nuestro interlocutor recuerda que “el riesgo cibernético ha irrumpido con el mismo protagonismo que lo ha hecho la digitalización de la economía afectando por igual a individuos y organizaciones”
“Que las familias cuenten con asesoramiento especializado para alcanzar un uso más seguro de un medio por naturaleza inseguro ayudará a mitigar el riesgo, especialmente ante los habituales fraudes en fondos producidos en las compras en los distintos e-commerce que abundan en el ciberespacio que resultan ser ilegítimos y delictivos”, destaca.
Por último, Javier López y García de la Serrana subraya que “además de los riesgos cibernéticos y de seguridad que llevan aparejadas las compras online, no debemos de perder de vista los riesgos jurídicos que igualmente lleva aparejada este tipo de comercio, como por ejemplo, en materia de protección de datos, propiedad intelectual, legislación sobre derechos y plazos de devolución, etc.”
Una iniciativa inteligente y positiva
Para Joaquin Ruiz Echauri, la propuesta que hace Mapfre “es una iniciativa muy inteligente y positiva. Hablamos de una asistencia que puede ayudar a infinidad de personas que pueden tener cierta falta de familiaridad con la tecnología, y para las que una desconexión de la cobertura de wifi en su hogar, o un problema con uno o más dispositivos conectados, puede suponerles hoy en día, por los cambios sociales motivados por la pandemia, disgustos y contratiempos en trabajo y educación”
“El que se añada a la cobertura del seguro de hogar una serie de servicios de asistencia y ayuda en todo lo que es el mundo online no solo es bienvenido, sino que es extremadamente oportuno en el contexto en el que estamos, que cómo viene diciéndose, ha llegado para quedarse”, añade.
Para este jurista, “si hay un segmento que ha conocido en tiempos recientes una gran expansión ha sido el seguro del hogar. Para empezar, cuesta mucho no asociar ahora la idea de propiedad sobre un hogar con el que se tenga un seguro amplio cubriendo mil y un posibles riesgos, grandes y pequeños, de la vida cotidiana.”
“El propietario, viva o arriende una casa, necesita realmente una protección frente a mil vicisitudes, y eso ha hecho que la demanda del producto haya sido y sea creciente y constante”, recuerda.
“Además, las coberturas del seguro se han ido expandiendo, cubriendo cuestiones tan ajenas en principio a la filosofía de un seguro sobre una vivienda como puede ser el robo o hurto de dispositivos electrónicos tipo tablets que pueda suceder fuera del hogar, por poner un ejemplo”, comenta.
“El apostar por el refuerzo de servicios, pues la mayoría de las prestaciones de estos seguros son más servicios que otra cosa (salvo casos de robo, incendio, etc.), es sencillamente dar carta de naturaleza a lo que hoy pueden desear y precisar más los asegurados”.
En cuanto a la gestión del teletrabajo por la aseguradora, Ruiz Echauri revela que “aquí se produce una situación curiosa. El seguro del hogar entra en un campo como es el de la actividad laboral del asegurado.”
“En la medida en que la asistencia del seguro se centre en dispositivos que son propiedad del asegurado, probablemente no haya problemas en su intervención; cuestión distinta es si los técnicos de la aseguradora dan consejos o asistencia relativa a equipos –por ejemplo, un portátil-, que es propiedad del empleador del asegurado, dónde ante todo deberá verse en qué medida eso es aceptable para las políticas de seguridad informática de la empresa de que se trate.”
“Con todo, el que la conexión a Internet del trabajador y sus métodos de videocomunicación mejoren, no puede sino ser bienvenido por empresas y por asegurados en cuanto trabajadores”, destaca.
Respecto a las compras online y su entrada en el seguro del hogar, este jurista indica que “la transformación acelerada del perfil de consumidor a un consumidor en redes, y la proliferación de start-ups de consumo de todo tipo que sólo venden a través de Internet, es un terreno abonado para exposiciones del asegurado a ciberriesgos y engaños de todo tipo” “El que el seguro analice la fiabilidad de un sitio web en el que el asegurado pretende adquirir un bien o servicio es una gran idea, y una protección adicional utilísima”, indica finalmente.
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