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05/02/2021

Aseguradoras como Mapfre amplían la cobertura del seguro del hogar al teletrabajo y a las compras online


Varios expertos analizan para Confilegal si estamos ante un cambio de tendencia.


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La pandemia ha convertido nuestros hogares en oficinas, colegios, lugares  desde los que hacemos la mayor parte de nuestras compras, donde  disfrutamos del ocio… Y todo ello online. Esto ha hecho que aseguradoras  como Mapfre hayan modificado el seguro del hogar ampliándolo a aspectos  como teletrabajo o gestión de compras online.

Así, el cliente tiene la posibilidad de solicitar un test de velocidad de su conexión a internet y un chequeo de cobertura, para asegurarse de que son  adecuados para las actividades online que debe realizar.

Tras el análisis de los profesionales de esta aseguradora, obtendrá un informe  y una serie de recomendaciones que le permitirán optimizar el funcionamiento  de su conexión. Además, MAPFRE proporcionará al usuario la posibilidad de  garantizar la seguridad de la información que maneje trabajando, a fin de evitar  el robo de esta.

Las nuevas coberturas de los seguros de hogar de MAPFRE incluyen también  asesoramiento para la instalación y mantenimiento de la oficina en casa, y  ayuda para la configuración de herramientas de videoconferencia y trabajo en  línea, tan utilizadas estos días.

Al mismo tiempo, también incorporan asistencia en el ocio online, para la  optimización de dispositivos físicos y plataformas de juego en la nube..  Además, pensando en la protección de los más pequeños de la casa, se ofrece  asesoramiento sobre juegos adecuados para menores de edad.

Y, por último, otra nueva cobertura que se incluye en las novedades de la  póliza de hogar es la asistencia en compras online. Con el objetivo de  proporcionar al asegurado una compra segura, se le facilita un informe sobre la  web de comercio electrónico donde pretende realizar la compra, indicándole el  riesgo asociado a efectuar transacciones comerciales en la misma.

Expertos como Luis Alfonso Fernández, socio responsable del área de  seguros y reaseguros de Hogan Lovells España, Javier López y García de  la Serrana, presidente de la firma Hispajuris y presidente de la Asociación  Española de Abogados de RC y Seguro y Joaquín Ruiz Echauri, socio  responsable del área de seguros y reaseguros de Pérez-Llorca analizan si  estamos ante un cambio de tendencia.

Un cambio de tendencia importante

Para Luis Alfonso Fernández hay que darse cuenta que “los productos y los  servicios se adaptan constantemente para ofrecer nuevas funcionalidades a su  público objetivo”

“En este sentido, los productos de seguro no son una excepción. El contenido  de los condicionados de las pólizas y las prácticas de mercado en el sector  vienen determinadas por patrones de riesgo., No sería extraño que en los próximos meses lo que ahora puede parecer una práctica aislada se consolide  como tendencia”, advierte.

Este experto señala que “en el sector asegurador, la duración de la pandemia  (y por ende, del teletrabajo) trae consigo el incremento de riesgos que, hasta  marzo de 2020, eran aislados o casi despreciables, por escasos”.

También recuerda que “ desde el último cuatrimestre de 2020 se ha empezado  percibir en el mercado la inclusión de determinadas coberturas relacionadas  con el trabajo remoto o home-office tanto en las pólizas de hogar como en las  pólizas de empresa, así como determinadas coberturas más enfocadas a las  gestiones online”.

En cuanto al ampliar el seguro del hogar a los temas de teletrabajo, Fernández  destaca el incremento de su uso hasta en un 34% respecto al 2019. “Sea como  fuere, el teletrabajo está teniendo ya repercusiones sobre las pólizas de hogar  y los seguros de empresa”.

“En atención a estos nuevos productos, una pregunta interesante que puede  surgir es la siguiente: ¿qué impacto puede tener esta potencial tendencia en la  configuración de las pólizas de hogar o de empresa?”, comenta este jurista.

En su opinión, “tanto las pólizas de empresa como las pólizas de hogar son de  tipología multirriesgo, es decir, cubren riesgos de una diversa índole”

“Sin embargo, mientras que las pólizas de empresa se configuran como un  producto variado, más personalizado y adaptado a la concreta actividad de la  empresa, las pólizas de hogar han venido siendo -al menos hasta ahora- un  producto mucho más estandarizado, recuerda.

A juicio de este experto si esta práctica se consolida, el seguro de hogar  podría llegar a segmentarse en dos vertientes en función de las  necesidades de los tomadores

“Podrían surgir, por ejemplo, dos tipos de pólizas de hogar: las que incluyen los  riesgos derivados del teletrabajo y las que no, pues -como se ha expuesto aunque la conexión y digitalización en el ambiente laboral ha crecido  significativamente, aún no se trata de una tendencia generalizada”.

Otra cuestión que cabe plantearse gravita en torno a quién debe asumir la  cobertura del riesgo.

“En el caso de los trabajadores por cuenta propia esta cuestión se antoja  intrascendente, cobrando relevancia en el caso de los trabajadores por  cuenta ajena: ¿debe asumir el coste de mitigar este riesgo mediante un  seguro la empresa? ¿el empleado? ¿o quizá siga coexistiendo un reparto  del riesgo entre el empleado y el empleador?”, indica.

En cuanto a las compras online, Luis Alfonso Fernández señala que “la  necesidad de asegurar estas contingencias de forma general y la posibilidad de  que se convierta en tendencia parece más clara con respecto a los riesgos  surgidos en el marco de la interacción online de los consumidores”.

Según las estadísticas más recientes del INE casi un 96% de los hogares  españoles tiene contratado Internet en su vivienda. 

Para este experto, “el seguro de hogar se ha venido configurando como un  seguro eminentemente material que cubre los daños producidos en el  continente y contenido de la vivienda. Asimismo, en la práctica totalidad de las  pólizas de seguro de hogar se incluyen seguros de asistencia o reparación de  los daños ocurridos en la vivienda”.

En este contexto, “los dispositivos tecnológicos forman parte, cada vez más, de  las viviendas de las unidades familiares y por ello desde hace algunos años  dichos dispositivos han entrado en el ámbito de cobertura material de los  seguros de hogar”.

Cubrir una necesidad real

Por su parte, Javier López y García de la Serrana, con esta iniciativa de  Mapfre “se cubre una necesidad real de las personas ante el fenómeno de la  digitalización de nuestras actividades y nuevos comportamientos socio económicos”

El gran avance de la tecnología suele encontrar freno en la posible falta de  conocimiento técnico de los ciudadanos, por lo que la capacitación y ayuda en  el uso de las herramientas digitales favorecerá a la transición digital que  además se promoverá inminente y enérgicamente desde las instituciones  europeas a través del Plan de Recuperación para Europa”.

A su juicio, “las distintas aseguradoras se deben hacer eco de esas  necesidades reales del mercado, e incluir en sus pólizas de hogar estas  coberturas de apoyo a la digitalización, el teletrabajo y la ciberseguridad”.

Para este experto, el seguro del hogar http://bit.ly/31Ylx2X “tiene un  protagonismo especial dentro del segmento de seguros particulares. Así  mismo, ha ido evolucionando continuamente a las nuevas necesidades de los  consumidores partiendo desde un seguro de daños básico completando una  transformación asombrosa hacia lo que podemos considerar a día de hoy no  sólo como un seguro de multirriesgos sino también de multiservicios”.

En este sentido, considero que el seguro de hogar ha sido y es el gran  desconocido, pero también nuestro gran aliado, pues además de las coberturas  básicas relativas al continente, al contenido, a la Responsabilidad Civil (RC) e,  incluso, a la defensa jurídica, existen una serie de coberturas que pueden  pasar desapercibidas”.

Este jurista cita por ejemplo: “Responsabilidad familiar, Asistencia sanitaria,  Daños causados por mascotas, reparación de Aparatos informáticos y  electrónicos, Robos en la calle, Bricolaje o Desatascos”.

Sobre el uso del teletrabajo desde este nuevo seguro del hogar, Lopez y  García de la Serrana recuerda que “el seguro de hogar es adquirido  voluntariamente en calidad de propietarios o inquilinos en la esfera privada y  con cargo al patrimonio financiero del trabajador. Alinear voluntariedad,  fiscalidad y propiedad se antoja complicado”.

“De otro lado, debemos tener en cuenta que las empresas cuentan con su  propia infraestructura tecnológica y personal IT para coordinar y resolver las  necesidades técnicas que presente el teletrabajo. Otorgar acceso a un personal  ajeno a la organización, con el que nuestra empresa no mantiene relación  laboral y/o un contrato de prestación de servicios puede suponer un grave  riesgo para las empresas y su responsabilidad”, advierte.

En su opinión, “hay que tener en cuenta que el Seguro de Riesgos cibernéticos,  este si contratado por las empresas, está evolucionando en esta dirección  convirtiéndose en un producto asistencial y de resolución de las necesidades  técnicas de los dispositivos electrónicos de los empleados más allá del  catálogo de coberturas asociadas al riesgo cibernético”.

“Por tanto, el teletrabajo si puede ser una solución para aquellos  profesionales autónomos individuales que reconviertan sus domicilios en  centros de trabajo atendiendo a este nuevo fenómeno y a las capacidades  que la tecnología nos aporta, pero no para aquellas organizaciones con  empleados a su cargo”, comenta.

En cuanto a las compras online y ese asesoramiento que plantea dicha  aseguradora, nuestro interlocutor recuerda que “el riesgo cibernético ha  irrumpido con el mismo protagonismo que lo ha hecho la digitalización de la  economía afectando por igual a individuos y organizaciones”

“Que las familias cuenten con asesoramiento especializado para alcanzar un  uso más seguro de un medio por naturaleza inseguro ayudará a mitigar el  riesgo, especialmente ante los habituales fraudes en fondos producidos en las  compras en los distintos e-commerce que abundan en el ciberespacio que  resultan ser ilegítimos y delictivos”, destaca.

Por último, Javier López y García de la Serrana subraya que “además de los  riesgos cibernéticos y de seguridad que llevan aparejadas las compras online,  no debemos de perder de vista los riesgos jurídicos que igualmente lleva  aparejada este tipo de comercio, como por ejemplo, en materia de protección  de datos, propiedad intelectual, legislación sobre derechos y plazos de  devolución, etc.”

Una iniciativa inteligente y positiva

Para Joaquin Ruiz Echauri, la propuesta que hace Mapfre “es una iniciativa  muy inteligente y positiva. Hablamos de una asistencia que puede ayudar a  infinidad de personas que pueden tener cierta falta de familiaridad con la  tecnología, y para las que una desconexión de la cobertura de wifi en su hogar,  o un problema con uno o más dispositivos conectados, puede suponerles hoy  en día, por los cambios sociales motivados por la pandemia, disgustos y  contratiempos en trabajo y educación”

“El que se añada a la cobertura del seguro de hogar una serie de servicios de  asistencia y ayuda en todo lo que es el mundo online no solo es bienvenido,  sino que es extremadamente oportuno en el contexto en el que estamos, que  cómo viene diciéndose, ha llegado para quedarse”, añade.

Para este jurista, “si hay un segmento que ha conocido en tiempos recientes  una gran expansión ha sido el seguro del hogar. Para empezar, cuesta mucho  no asociar ahora la idea de propiedad sobre un hogar con el que se tenga un  seguro amplio cubriendo mil y un posibles riesgos, grandes y pequeños, de la  vida cotidiana.”

“El propietario, viva o arriende una casa, necesita realmente una protección  frente a mil vicisitudes, y eso ha hecho que la demanda del producto haya sido  y sea creciente y constante”, recuerda.

“Además, las coberturas del seguro se han ido expandiendo, cubriendo  cuestiones tan ajenas en principio a la filosofía de un seguro sobre una  vivienda como puede ser el robo o hurto de dispositivos electrónicos tipo tablets  que pueda suceder fuera del hogar, por poner un ejemplo”, comenta.

“El apostar por el refuerzo de servicios, pues la mayoría de las  prestaciones de estos seguros son más servicios que otra cosa (salvo  casos de robo, incendio, etc.), es sencillamente dar carta de naturaleza a  lo que hoy pueden desear y precisar más los asegurados”.

En cuanto a la gestión del teletrabajo por la aseguradora, Ruiz Echauri revela  que “aquí se produce una situación curiosa. El seguro del hogar entra en un  campo como es el de la actividad laboral del asegurado.”

“En la medida en que la asistencia del seguro se centre en dispositivos que son  propiedad del asegurado, probablemente no haya problemas en su  intervención; cuestión distinta es si los técnicos de la aseguradora dan  consejos o asistencia relativa a equipos –por ejemplo, un portátil-, que es  propiedad del empleador del asegurado, dónde ante todo deberá verse en qué  medida eso es aceptable para las políticas de seguridad informática de la  empresa de que se trate.”

“Con todo, el que la conexión a Internet del trabajador y sus métodos de  videocomunicación mejoren, no puede sino ser bienvenido por empresas y por  asegurados en cuanto trabajadores”, destaca.

Respecto a las compras online y su entrada en el seguro del hogar, este jurista  indica que “la transformación acelerada del perfil de consumidor a un  consumidor en redes, y la proliferación de start-ups de consumo de todo tipo  que sólo venden a través de Internet, es un terreno abonado para exposiciones  del asegurado a ciberriesgos y engaños de todo tipo” “El que el seguro analice la fiabilidad de un sitio web en el que el asegurado  pretende adquirir un bien o servicio es una gran idea, y una protección  adicional utilísima”, indica finalmente.

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